El post de hoy no es más que un bache en el camino, un lapsus interruptus entre el caramelo rosa que me corre por las venas... así que si vas a seguir leyendo, que sepas que hoy verás el lado oscuro del caramelo ^.^
El secreto mejor guardado de mi mundo es que no gestiono bien los cambios. Lo supe siempre. Y la verdad es que me molestan hasta los cambios de planes. Quizás me da igual ir al cine o al teatro pero si decidimos ir al cine, no me vengas luego con que prefieres ir al teatro. Al menos, dímelo antes para que vaya haciéndome a la idea porque no tolero bien los cambios por más insignificantes que sean. Si lo decide el destino, quizás hasta me amoldo más fácilmente pero si tu prefieres ir al teatro, simplemente dilo al principio, cuando estamos viendo opciones. Porque, incluso, aunque me des tiempo a acostumbrarme... yo los cambios no los vivo, los sufro.






